El uso de básculas estáticas supone un enorme cuello de botella para la productividad de las minas. Los camiones de carga pesada tienen que parar por completo, esperar a que la báscula se estabilice y recoger manualmente los resguardos en papel, un proceso que supone una pérdida de hasta 30 segundos por ciclo y que puede costarle a una mina entre 1 y 2 cargas perdidas por turno y por camión.



























































